Embarcación que se desplaza
en un medio acuático (mar, embalses, canales, ríos,
etc.) aprovechando la incidencia del viento sobre la vela.
Podemos clasificar en dos grupos los distintos
tipos de embarcaciones que nos podemos encontrar:
Barcos de vela de crucero: el peso de la embarcación
supera al de la tripulación.
Barcos de vela ligera: el peso de la embarcación
es menor al de la tripulación y es más rápida
que la anterior.
El título no sólo condiciona únicamente
el tipo de embarcación, sino también la distancia
que podemos alejarnos de la costa.
La embarcación, normalmente, está
fabricada en madera, fibra de vidrio o de carbono. Las velas
son de dacron.
Material
Arboladura: mástiles,
botavara, tangón.
Jarcia firme: conjunto de cables que sujetan
la arboladura o mástil.
Jarcia de labor: conjunto de cabos y cables
que se utilizan para manejar la vela.
Equipo de navegación: compás,
emisora, GPS, radar, sonda y corredera.
Acastillaje: winches, poleas, mosquetones, etc.
Equipo de seguridad: chalecos salvavidas, bengalas,
balsa hinchable, botiquín, etc.
Consejos
Escoger una clase de agua de
acuerdo a nuestras capacidades, experiencia y práctica.
Conocer el grado de dificultad de los tramos
que vamos a recorrer.
Es indispensable saber nadar.
Utilizar siempre el equipo adecuado sin omitir
los elementos de seguridad.
Antes de hacer la salida tenemos que dar a conocer
a nuestros familiares o amigos el lugar donde exacto a donde
vamos a ir y la hora de regreso.
Nunca debemos ir solos.
Evitar navegar por zonas próximas a presas
y torres de toma, así como informarnos acerca de las
horas de parada y arranque de centrales.
Es conveniente tener una buena preparación
física, ya que este deporte requiere resistencia.
Si no disponemos del material adecuado,
podemos dirigirnos a una de las numerosas empresas que se
dedican a hacer vela, ellos no van a facilitar el material
necesario y nos darán unas instrucciones previas. Además
puedes hacer cursos a distintos niveles, desde iniciación
hasta para expertos.