Es difícil de ver, por su
carácter esquivo y nocturno, pero puedes intentar localizarlo
siguiendo sus huellas, mayores que las de un gato: las de las
patas delanteras tienen de 5 a 5,5 centímetros de largo
por 4,5 de ancho, mientras que las de las traseras miden 5 centímetros
de largo por 4 de ancho. Su forma es circular, y en ellas se
diferencia bien la almohadilla central trilobulada en su parte
posterior. Las uñas no quedan marcadas sobre el terreno.
Descripción
Quedan menos de 400 ejemplares, distribuidos
en pequeños núcleos por el sur de la Península,
y acaparan la atención de los expertos, que intentan
frenar su carrera hacia la extinción. La última
inversión estatal para conservar esta especie endémica
es de 44 millones de pesetas, con los que se pretende realizar
el diagnóstico más preciso de las principales
poblaciones linceras. Este trabajo, que finalizará en
2003, también prevé crear un grupo de cría
en cautividad con cinco machos y cuatro hembras, posiblemente
en el Centro de El Acebuche, en Doñana (Huelva). Paralelamente,
las comunidades autónomas con presencia del felino deberán
aprobar sus respectivos planes de conservación. Las principales
amenazas que acechan a este predador son la drástica
reducción de su presa básica, el conejo; la persecución
humana con cepos, lazos y otras artes de caza; la pérdida
de hábitats adecuados; la fragmentación de su
población en núcleos pequeños e inviables;
y los atropellos.
Habitat
Se alimenta principalmente de conejos,
que constituyen entre el 80 y el 99% de su dieta, la cual se
ve complementada con aves, pequeños mamíferos
y ungulados.
Caza a primera hora de la mañana y a última de
la tarde, momentos en que concentra su actividad diaria. Localiza
a su presa con la vista y el oído, se oculta entre la
vegetación y, agazapado, se aproxima cautelosamente a
ella; después se lanza con un salto corto y rápido
para apresarla entre sus garras.
En la época de reproducción, estos solitarios
animales crean vínculos de pareja hasta el momento en
que la hembra queda preñada. Los partos tienen lugar
en marzo y abril, y las camadas suelen constar de tres crías
de unos 170 gramos cada una. Los cachorros permanecen durante
siete u ocho meses junto a su madre, y más tarde en el
territorio de ésta, pero llevando vida independiente.
Se dispersan entre los 8 y 24 meses de edad.
Campea en territorios de unos 10 o más kilómetros
cuadrados si se trata de un macho. Las hembras ocupan y marcan
áreas de menor extensión, generalmente dentro
del territorio de los machos. Para delimitar su zona y advertir
de su presencia a otros competidores de su especie utilizan
la orina y las heces.