El origen y la antigüedad
de la fiesta del Pero Palo se desconoce, aunque posiblemente
tenga su fundamento en las siguientes hipótesis:
- Pudiera tratarse de un guerrillero de la
época de la Reconquista que, hecho prisionero, fuera
ajusticiado y sometido a diversos suplicios durante varios
días.
- Podría ser un malechor huyendo de la justicia, que
se refugiara en las estribaciones de la Sierra de Gredos y
hecho prisionero cuando merodeaba por los alrededores del
pueblo, siendo condenado a morir por los procedimientos usuales
de la Santa Inquisición.
- Simplemente podría tratarse de una representación,
por parte de los vecinos del pueblo, de los procesos habituales
de la Inquisición para con los reos de aquel tiempo.
La cuestión es que el Pero Palo representa al malechor
y en torno a este muñeco gira la celebración
de los Carnavales.
La fiesta del Peropalo se ha ido transmitiendo de generación
en generación por vía oral y se ha grabado con
tal fuerza en el sentir de los villanovenses que no ha sido
preciso recurrir a la escritura para su conservación.
Sin duda ha sido decisivo el desvelo y el afán que
han puesto siempre los "peropaleros" por conservar
la fiesta en el sentido en que hasta ellos había llegado;
gracias a su esfuerzo cada año, con el mismo atuendo
y figura, reaparece el Peropalo, y el pueblo se agrupa en
torno a él como siempre se hizo, sin que haya posibilidad
alguna de determinar, al no existir documentos escritos, sus
orígenes aunque tal como se le presenta hoy hay que
buscarlo en los oscuros siglos medievales.