| Al
Paso |
| Es una modalidad empleada para
cazar determinadas aves. El cazador observará aquellas
zonas y pasos querenciosos en el trasiego de estas aves hacia
las zonas de comida, bebida, sesteo o dormidero. Una vez elegida
la zona, el cazador construirá un puesto para ocultarse
y poder disparar sobre las piezas. Hay que permanecer bien oculto
para evitar ser descubiertos por las aves y poder disparar a
una distancia efectiva. Es conveniente que el puesto se construya
varios días antes de la jornada que se pretende cazar,
para que no resulte un objeto extraño. |
| Al
Salto |
| Dentro de la caza menor es la modalidad
más practicada. Un cazador, acompañado por su
perro -a veces sin él- Trata de localizar y levantar
las piezas de caza. Es una modalidad que requiere un intenso
esfuerzo físico y si se practica con perro, un buen entendimiento
entre can y cazador. La experiencia del cazador, su forma física
y el conocimiento del terreno y de las piezas son determinantes
en la caza al salto. La perdiz y el conejo son las piezas que
más se cazan al salto. |
| Batida
o Gancho |
Un grupo de cazadores baten una
pequeña extensión de terreno, contando con la
ayuda de algunos perros. Viene a ser como una pequeña
montería, dado el reducido número de cazadores
y perros que participan en la cacería.
Generalmente se denomina batida, aunque si es muy pequeño
el número de participantes suele denominarse gancho.
Incluso la denominación de esta modalidad varía
dependiendo del lugar donde se practique. |
| En
Mano |
| La caza en mano, requiere de la
participación de varios cazadores. Estos se colocaran
más o menos en línea e irán avanzando tratando
de llevar los animales que pretenden cazar, hacia una zona determinada,
en la cual las piezas por cansancio o por sentirse a salvo,
aguantaran más la presencia de los cazadores. A la línea
de cazadores se le denomina mano de cazadores, de ahí
el nombre de la modalidad. Estos deben estar perfectamente compenetrados
y hacer caso disciplinadamente al capitán de la cuadrilla,
generalmente el cazador con más experiencia. De no hacerlo
así, la cacería no tendrá éxito.
Es fundamental que los cazadores situados en los extremos de
la mano vayan más adelantados que el resto y los situados
el centro serán los más retrasados. Los extremos
son las posiciones más sacrificadas, puesto que son los
que más andan y además más deprisa, evitando
así que las perdices -es la pieza más típica
de esta modalidad- se salgan de la mano. Generalmente los cazadores
situados en los extremos serán quienes menos disparen
pero de su sacrificio y buen hacer depende el resultado de la
jornada de caza. Por el contrario, los cazadores situados en
el centro de la mano, serán los que más disparen,
más piezas cobren y menos anden. |
| Espera |
| El cazador observará los
rastros dejados por el animal que pretende cazar, generalmente
en zonas querenciosas, bien por comida, agua u otras circunstancias.
Una vez comprobada la presencia frecuente de la pieza en un
determinado paraje, el cazador esperará oculto -normalmente
de noche- y abatirá la pieza. No siempre es suficiente
una sóla espera para conseguir que el aguardo tenga éxito.
Los sentidos y el instinto del animal detectaran la presencia
del cazador, si éste no ha sido cuidadoso. La modalidad
de espera más popular es la de jabalí, sobre todo
practicada las noches con luna llena. |
| Liebre
con Galgos |
| La caza de la liebre con galgos
es una de las modalidades más populares y apasionadas
de las que existen. El galguero o galgueros si forman una mano,
batirán el terreno, generalmente llano y sin vegetación,
tratando de descubrir a la liebre encamada. Una vez cantada
la liebre -descubierta-, salta de la cama, se la deja correr
un trecho y a continuación se suelta una collera de galgos,
que en veloz y frenética carrera, tratarán de
darle alcance. En muchas ocasiones la liebre por derecho, sale
victoriosa en la carrera, dejando atrás a los galgos.
El galguero no busca la liebre cazada por sus perros, sino la
contemplación de una buena carrera. |
| Montería |
| Es la modalidad más popular
y tradicional dentro de la caza mayor en España. Sólo
puede practicarse en aquellos cotos declarados de caza mayor,
que necesitan tener al menos una extensión de quinientas
hectáreas. El terreno que se caza, se denomina mancha.
Generalmente, la montería se practica en zonas serranas,
cerradas de vegetación y de difícil acceso. Los
cazadores se colocan en líneas de puestos, denominadas
armadas, a continuación se sueltan las rehalas -grupos
de perros que levantarán las piezas de sus encames y
las empujarán hacia las armadas-.Las rehalas son parte
fundamental de la montería, siempre hay que valorar el
buen hacer de los perros y de los perreros. |
| Ojeo |
| El ojeo es y siempre ha sido fundamentalmente
de perdiz. Aunque otras especies como el faisán también
pueden cazarse de ojeo. Los cazadores se colocan en las pantallas,
nombre que reciben los parapetos que los ocultan. Los ojeadores
forman un arco abarcando la zona a batir y caminan en dirección
a las pantallas. Generalmente estos ojeadores van dando voces,
tocando silbatos y haciendo ruido para ir empujando las perdices
hacia las escopetas. Esta operación que puede parecer
sencilla, tiene su ciencia y debe hacerse correctamente para
evitar que las perdices se vuelvan volando sobre la mano de
ojeadores, se corran hacia una punta y por allí se salgan
de la línea de pantallas o simplemente se queden aplastadas.
Además la perdiz ha de entrar chorreada a las pantallas,
para conseguir un mejor aprovechamiento del ojeo. Por tanto
una buena organización y entendimiento entre los ojeadores
es fundamental para que la cacería tenga éxito.
En cuanto al disparo, también tiene su técnica
y dificultad puesto que la pieza se acerca hacia el cazador
en vez de alejarse como ocurre en otras modalidades. Son típicos
los tiros de pico y los tiros de rey. |
| Perdiz
con Reclamo |
La caza de perdiz con reclamo es
una de las modalidades de caza más tradicionales de España.
Aquellos cazadores que la practican, si son buenos aficionados
estarán todo el año pendientes de sus reclamos.
Los cuidarán y atenderán con mimo y desvelo. A
finales de noviembre o primeros de diciembre irán encelando
sus reclamos para que cuando llegue la época de caza
-febrero y marzo- sus pájaros estén a punto.
El cuquillero -nombre que recibe el practicante de esta caza-
se ocultará perfectamente en un puesto -tollo- dejando
sólo sin tapar una pequeña tronera por la que
observará el comportamiento de su reclamo y llegado el
momento sacará el arma y disparará.
El reclamo, siempre una perdiz macho, es colocado por el cazador
a unos 18 o 20 pasos del tollo, generalmente algo elevado del
suelo, sobre un soporte natural denominado tángano, tanganillo,
tanto, tantillo o pulpitillo. A veces simplemente se cuelga
la jaula en un olivo o arbusto cercano. El reclamo saldrá
cantando y con un variado repertorio tratará de provocar
a las perdices silvestres, ya apareadas. Si el reclamo trabaja
bien y el campo -nombre que reciben las perdices silvestres-
está en celo, acudirá para averiguar quién
es ese extraño que por allí canta. La entrada
de las perdices a la jaula depende del comportamiento del reclamo,
este debe conseguir meterlas en la plaza -zona que rodea la
jaula- y recibirlas adecuadamente. Una vez las perdices estén
junto a la jaula el cazador disparará sobre ellas.
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| Rececho |
| La esencia de esta modalidad está
en el conocimiento del terreno y las querencias de los animales
a los que se pretende dar caza. El cazador en solitario -o acompañado
por un guarda-, trata de localizar, acercarse y disparar sobre
la pieza -generalmente machos de las distintas especies de caza
mayor-. Suelen conseguirse buenos trofeos, puesto que el cazador
valorará el animal antes de efectuar el disparo. Últimamente
el rececho de corzo tiene un gran auge y cada vez son más
los cazadores que lo practican. |
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Caza en Extremadura |


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