Identificación:
boca terminal, bastante pequeña, protráctil,
con labios gruesos y 2 pares de barbillones; la cabeza y el
hocico son cortos; el cuerpo es robusto, bastante alargado
en los ejemplares salvajes, arqueado o giboso en la zona dorsal
en los ejemplares de cría, completamente recubierto
de escamas de dimensiones normales (carpa común, reina
o de escamas) o sin ellas (carpa desnuda o carpa de cuero)
o bien con pocas escamas grandes de dimensiones desiguales,
dispuestas irregularmente sobre el dorso y la línea
lateral (carpa de espejo o de Galicia) o bien con una serie
de pequeñas escamas regulares en el dorso y una serie
regular de escamas grandes en la línea lateral (carpa
con filas de escamas) o bien totalmente recubierta por escamas
regulares, pero en general más pequeñas que
en la forma común (carpa de Lausitz). La aleta dorsal
tiene 3-4 radios indivisos y 17-22 radios divididos, la anal
2 indivisos y 3-5 divididos, las pectorales 16-17, las ventrales
1041, la caudal 19. Presenta 35-40 escamas en la línea
lateral.
Librea: por lo general muy
variable. Dorso parduzco, pardo verdoso o verde grisáceo,
flancos con reflejos dorados, vientre amarillento o blanquecino;
aletas pardo verdoso, carpa común
con posibles tonos pardo rojizos en las ventrales y en la
anal; no son raros los ejemplares totalmente naranja amarillentos
(carpa dorada) o los plateados (carpa plateada, menos frecuente).
Longitud: hasta 1,30 m (media
50 cm).
Peso: hasta 45 kg (medio 2-10
kg).
Distribución y hábitat:
lagos, estanques y ríos de curso lento, que alcanzan
temperaturas elevadas en verano y con fondos blandos y ricos
en vegetación de Asia oriental (de la cuenca del Amur
hasta el Japón y la Indochina); según algunos
autores también en Europa centroriental y Asia centroccidental
(por el este hasta la llanura turánica). Ha sido introducida,
con aclimatación, en Europa occidental y meridional
(tal vez ya por los romanos, sobre todo entre el 10 y el 100
d.c.), en África, en el resto de Asia, en Australia
y en América.
Hábitos: no migratorio
(por lo general en fase juvenil) y gregario. Frecuenta habitualmente
las aguas dulces, con alto o bajo nivel de oxígeno,
y las medianamente saladas. La freza tiene lugar de mayo a
finales de uho, cuando la temperatura del agua suele superar
los 20 0C. Los son depuestos entre las hidrófitas a
las que se adhieren. Las larvas eclosionan al cabo de 3-5
días y miden 4-4,5 mm. Cuando la temperatura del agua
desciende por debajo de los 15 0C, la carpa reduce su actividad
y por debajo de los 10 0C se coloca, semiescondida, sobre
el fango del fondo.
Alimentación: come sobre todo de noche,
ya sea en la superficie como entre los sedimentos del fondo
que es capaz de excavar hasta unos 10 cm de profundidad. Los
jóvenes se nutren de algas y rotíferos, los
jóvenes y subadultos de crustáceos planctónicos,
cladóceros y copépodos, los subadultos y adultos
de bivalvos, crustáceos isópodos, larvas de
insectos, moluscos gasterópodos, gusanos, vegetales
acuáticos.
Madurez: sexual: a los 3 años, más
raramente al año y medio (machos) o a los 3-4 años,
excepcionalmente a los (hembras).
Longeoidad: hasta los 25-30 años. Puede
cruzarse con el carpín: el híbrido, que muestra
2 o 4 pares de barbillones, es la llamada carpa de Kollar.
Importancia: especie de interés
comercial elevado o muy elevado. La carne es tierna, grasa
y discreta, pero valorada muy diversamente: para saborearía
al máximo es necesario que los peces pescados permanezcan
algunos días en aguas limpias. La carpicultura, muy
importante ya en el Medioevo, cuando se practicaba tanto en
el Extremo Oriente como en Europa, se halla en la actualidad
muy difundida. La variedad de carpa más famosa para
uso en acuario es la koi: uina carpa blanca con manchas rojas
(kohaku), plateado-dorada (hariwaki), con escamas en forma
de piña (matsuba), etc.; puede llegar a alcanzar 1
m de longitud y un precio de varios cientos de miles de pesetas.
Pesca: la deportiva se practica
sobre todo en verano y utiliza sedales de fondo, más
o menos resistentes según las dimensiones del ejemplar
y por ello a su defensa más o menos fuerte; como cebo
se utilizan mezclas vegetales con "señuelos",
larvas de mosca, lombrices, pan y polenta (sémola de
maíz). El corrido es una premisa casi indispensable.
La profesional, por lo general causal y esporádica,
se practica con butrones, redes fijas y trasmallos cerca de
las orillas.
Protección: ninguna.
La forma salvaje se halla más o menos en vías
de extinción en Europa debido al drenaje de las llanuras
aluviales, embalses, etc.