La Serrana:
26 Kms, 7 horas
Unión de dos caminos Con la finalidad de enlazar
las comarcas vecinas del Valle del Jerte y La Vera.
En su primera mitad ascendemos toda la vertiente de
la umbría hasta el pueblo de Piornal (el más
alto de Extremadura), desde donde nos acercamos a
los lugares frecuentados por el mito de "la serrana
de la vera" y descendemos al bonito pueblo de
Garganta la Olla.
Las Juderías:
14 Kms, 6 horas
Recorre el antiguo camino arriero que, remontando
el Valle de Gargantahonda, supera el Puerto de Honduras
para descender al pueblecito de Gargantilla por un
antiguo carril maderero. Una vez allí, un cómodo
camino vecinal lleva hasta Hervás.
Cordel del Valle:
58 Kms, 18 horas
Sigue el antiguo Camino Real que aún hoy es
una vía pecuaria en plena vigencia, viendo
pasar los ganados dos veces al año en busca
de los pastos. Atraviesa el Valle en toda su longitud
y se acerca a las puertas del Parque Natural de Monfragüe.
Andar por el Cordel supone revivir el secular sistema
trashumante.
Casas del Castañar:
7 Kms, 2 horas 30 min.
Por caminos sin dificultad, nos acercamos hasta las
ruinas del antiguo poblado de Asperilla, origen de
Casas del Castañar. Tras un corto tramo junto
al río Jerte, ascendemos hasta el Torno (mirador
del Valle) aprovechando antiguos caminos y callejas.
Subida a los Pilones:
3 Kms, 45 min. / 1 hora
Es, sin duda, uno de los caminos más transitados
de los que hay en el Valle. Por una pista cómoda
que parte del paraje de los Arenales, subimos a la
sombra de un hermoso castañar para llegar más
tarde, y ya entre robles, a Los Pilones, una zona
de piscinas naturales y saltos de agua. (Reserva Natural)
Ruta de la Ermita:
3 Kms, 1 horas 15 min.
Desde la villa de Tornavacas llegamos a un recogido
valle: el formado por la Garganta San Martín,
lleno de atractivos paisajísticos, con castañares,
praderios y robledales, presididos por la erguida
silueta de Peña negra. El camino pasa por las
ruinas de Santa María Magdalena, de ascendencia
medieval.
Casas del Castañar:
9 Kms, 3 horas 30 min.
A través de pistas de cómodo trazado,
recorremos hermosos castañares y robledales,
sin superar desniveles apreciables. llegarnos a la
Era de San Bernabé, desde donde se obtiene
una excelente vista panorámica de la zona baja
del Valle, con el pantano a nuestros pies y Plasencia
a tiro de piedra.