También llamado valle de las cerezas
se encuentra en la vertiente meridional
de la Sierra de Gredos. El cultivo del cerezo
se ha convertido no sólo en la base
de la economía local sino también
en todo un símbolo de la comarca.
El río Jerte, surcado por numerosas
gargantas y rodeado de una variada vegetación
que se asilvestra en la espesura del monte.
Breve
Historia
El microclima especial del valle del Jerte
y la abundancia de caza, pesca, vegetación,
pastos y frutos propiciaron que tribus nómadas,
como los pastores celtas, se asentaran en
él con sus ganados.
En el año 218 a.C., existían
asentamientos de castros o villas. Se sabe
que los pobladores de estas tierras lucharon
contra Anibal, sin que este lograra vencerlos.
La media luna musulmana atravesó el
valle y dio nombre al río principal,
Xerete, el de las aguas cristalinas.
El rey Alfonso VIII de Castilla funda la
ciudad de Plasencia, aunque esta había
sido una de las más antiguas colonias
romanas de la Galia Cisalpina.
El asentamiento más importante de
la comunidad hebrea en Cabezuela data del
siglo XIV, siendo esta aljama de destacado
poder económico.
En el siglo XVIII se desarrolla una infección
generalizada de los castaños a través
de la epidemia denominada la tinta.
Durante la Guerra de la Independencia frente
a la invasión napoleónica, el
valle jugó un papel importante por
su especial configuración de cara al
asentamiento de cuadrillas de guerrilleros.
Durante el siglo XIX el cerezo se va perfilando
como árbol imperante entre los frutales
del valle.
En 1994, el 14 de Noviembre la Garganta de
los Infiernos es declarada Reserva Natural.