Si hablamos de la arquitectura
serragatina podremos decir que ésta se adscribe a dos
tipos de vivienda, la de piedra y la de entramado de madera.
Lugares más
representativos del uso de la vivienda de piedra son Cilleros,
Hoyos y Acebo. Se caracteriza por el uso de sillares graníticos,
material también utilizado en construcciones señoriales
de la comarca, como ocurre en Gata y Torre de Don Miguel.
Las viviendas de
entramado de madera son construcciones cuya parte inferior
está hecha de mampostería, mientras que las
superiores muestran una estructura de madera rellena de adobes.
También podemos destacar las construcciones religiosas
con templos de sillería granítica, espléndidos
retablos, etc.
El horizonte de la Comarca se adorna con la
silueta de los castillos de Santibáñez
el Alto, Trevejo, la torre de la Almenara... existiendo en
las laderas y en los valles un gran número de chozos
o zahurdones, construcciones pétreas de origen celta,
planta circular y apertura en centro, utilizados como refugios
de pastores.
Esta riqueza patrimonial ha contribuido a que
cinco pueblos de la sierra estén declarados como conjuntos
de interés histórico: Gata, Hoyos, Robledillos
de Gata, San Martín de Trevejo y Trevejo.
LINGÜÍSTICA
En la Sierra de Gata existe una forma
peculiar de hablar. Se trata de un castellano vulgar
con matices del dialecto leonés. En la zona más
limítrofe con Portugal pervive un dialecto que es una
mezcla de portugués, castellano antiguo y expresiones
propias de la zona (ej. Papancia: comilona; engrurubiñarse:
entumirse de frío;...)