Las construcciones suelen ser de mamportería,
si bien en la parte alta de los muros laterales también
se ha utilizado el adobe, resguardado de la lluvia por medio
de tejas colocadas en posición vertical. Las portadas
y ventanas se encuadran con bloques graníticos, material
que también se emplea en las ménsulas que sostienen
los balcones.
Judería
Judíos y cristianos conviven en régimen
de tolerancia compartiendo las calles del Collado, Corredera
y la Plaza. A sus pies se desliza la calle Abajo, uno de los
accesos naturales a los enclaves hebreos.
En la calle Abajo, a la derecha del caño
del Tío Julián, nace la calle de la Amistad
Judeo-Cristiana en cuya casa número 15 está
el lagar comunal donde los judíos elaboran el vino
apto para el consumo, Kosher, con su bodega y su granero.
Después de 1492 la vivienda es propiedad de una cofradía
conversa, de ahí el nombre "Casa de la Cofradía".
La comunidad hebrea estaba integrada por más de 80
personas.
Se dedicaban al préstamo a interés,
sastrería, arrendamiento de las rentas del duque de
Béjar, compra-venta de tejidos y paños en las
plazas, ferias y mercados nacionales.
Sugerimos pasear por el exterior de la corrala
judía configurada por la calle Amistad Judeo-Cristiana,
calle Vado con sus bodegas en la planta baja y hospital benéfico
en los números 2 al 6, y la estrecha calleja de los
Cofrades, que desemboca en la calle Rabilero número
19, donde la tradición emplaza la sinagoga de rabí
Samuel.
Las casas de las traseras de la calle Vado raflejan
la arquitrectura popular entramada de madera de castaño
relleno de adobe. El rumor de las aguas del Ambroz reverbera
el trauqteo de los telares artesanales hebreos, ya desaparecidos,
enhebrando su cauce por el ojo del puente medieval de la Fuente
Chiquita, semillero de leyendas que le narrarán los
lugareños.
Los baños del Balneario de Baños
de Montemayor, conocidas sus aguas sulfurosas por las propiedades
curativas que poseen, han servido desde los tiempos de mayor
esplendor romano hasta la actualidad para múltiples
tratamientos termales. Se conserva la terma romana en el antiguo
balneario, donde hay un pequeño museo con piezas de
diferentes épocas utilizadas para los baños.
Hoy en día este balneario es uno de los más
importantes a nivel nacional, gracias a las nuevas instalaciones
que han incorporado, permitiendo tratar numerosas afecciones
a través de diferentes tratamientos con aguas curativas.
La Vía de la Plata sirvió para
articular el tráfico en la época romana, atraviesa
de Suroeste a Nororeste la comarca y se ha convertido en su
rasgo identificador más importante, ya que la carretera
nacional N-630 sigue su recorrido. En Baños de Montemayor
y en Aldeanueva de Camino se conservan restos de la antigua
calzada, especialmente éste último al que debe
su nombre y además está muy bien conservada.
Granadilla posee un casillo que data del siglo
XIII, situado en la zona más alta del pueblo, sirvió
durante los conflictos de la Edad Media como punto estratégico
por su privilegiada situación.
A lo largo del trazado de estas vías
se fueron creando puentes y aparecieron poblaciones. Cabe
destacar el Puente Romano de Aldeanueva, puente romano de
Abadía así como la villa Romana de la Granjuela,
en Casas del Monte o el poblado anexo al grandioso Arco de
Cáparra.
Siguiendo nuestro recorrido,
llegamos a la Edad Media con construcciones como el Castillo
de Segura de Toro, antiguo templario que se utilizo como fortaleza
por su situación estratégica en la comarca.